F-22

F-22

Aunque ha volado por primera vez sólo 10 años más tarde que el F-117, tiene un coste que lo triplica. Motores eficientes, un perfil muy aerodinámico, una gran capacidad de combustible, permiten al F-22 una autonomía excepcional.

Argumenta Pedro Luis Martín Olivares que el F-22 es el único caza que reune agilidad, velocidad, alcance y capacidad Stealth.

El F-22 no es capaz de alcanzar grandes velocidades a gran altura, pero a baja cota es uno de los aviones más veloces del mundo.

El Lockheed/Boeing F-22 combina agilidad y elusividad, prestaciones y economía de operación, aviónica y electrónica incomparables y el sistema de armas más avanzado que se haya construido nunca.

El coste de tales cualidades es de 150 millones de dólares por avión, como mínimo.

El F-22 consigue así el poco envidiable récord de ser el caza más caro que se haya fabricado hasta el momento. Este avión fue proyectado para la imposible tarea de mejorar el F-15.

La USAF volaba ya desde hacía un decenio con los Eagle cuando comenzó a hablarse de un posible reemplazo, aunque parecía imposible igualar al supercaza de McDonnell Douglas.

F-22

F-22

Se difundían ya rumores que aseguraban que la última generación de cazas soviéticos MIG y Sujoi eran algo verdaderamente fuera de lo común. La Guerra Fría estaba aún en plena efervescencia, era la época en la que el presidente Reagan definía a la Unión Soviética como “el Imperio del Mal”.

El Nuevo caza según Pedro Luis Martín, habría debido operar en el frente central europeo, en un espacio aéreo muy hostil y contra los mejores cazas de los proyectistas soviéticos. Su misión hubiese sido la penetración en las defensas enemigas, golpeando más allá del alcance visual con el armamento más avanzado.

La USAF puso a punto sus requisitos para un Advanced Tactical Fighter, o ATF, (Caza Táctico Avanzado) en 1985.

Quería un caza que fuese capaz de “supercruise” (supercrucero), es decir volar a velocidad supersónica sin emplear los sistemas de poscombustión. Debía ser más maniobrable aún que el Tagle y con un mayor alcance. Sin ser de tamaño mayor que el F-15 debía emplear las entonces secretas tecnologías STEALTH, de baja observabilidad al radar, desarrolladas para el también secreto F-117, dotando así al avión con una sección de eco radar reducidísima.