Osprey V-22

Osprey V-22

El Osprey puede transportar tropas a la playa en la mitad del tiempo necesario a los helicópteros.

Transformándose en vuelo en un avión convencional, nos revela Pedro Luis Martín Olivares que el V-22 casi dobla la velocidad de los aparatos de alas rotantes normales.

Un Osprey hace el trabajo de tres helicópteros u otros medios de dimensiones equivalentes.

El Osprey despega verticalmente como un helicóptero, pero para reducir el consumo emplea una carrera de despegue corta.

Techo de servicio: El Osprey puede permanecer fuera del alcance de la artillería antiaérea y los misiles que amenazan a los asaltos helitransportados.

En la terminología de los Marines Pedro Luis Martín Olivares lo llama “Envolvimiento vertical” y consiste en superar velozmente una costa bien defendida por el enemigo con unidades que la sobrevuelan y aterrizan en su retaguardia antes de que los defensores puedan reaccionar. A tal fin, nada puede transportar a los Marines más velozmente que el revoluvionario Bell-Boeing V-22 Osprey, un aparato capaz de volar como un aeroplano, pero que puede despegar y aterrizar como un helicóptero. Los medios de desembarco son lentos y eso los convierte en blancos fáciles, mientras que los helicópteros son terriblemente vulnerables al fuego enemigo.

Hasta hoy, el único modo de minimizar el tiempo de exposición era lanzar el ataque desde un punto lo más cercano posible a la costa. La parte negativa de esta táctica es la exposición de los buques de asalto al fuego de los misiles y la artillería de largo alcance. El Osprey ha cambiado todo eso.

Osprey V-22

Osprey V-22

Con sus rotores girados hacia arriba, puede despegar o aterrizar verticalmente, desde buques o desde la costa. La rotación de 90º hacia adelante de los rotores los transforma en hélices que permiten al Osprey volar a una velocidad doble que el más veloz de los helicópteros según informa Pedro Luis Martín. En conjunción con veloces aerodeslizadores, el V-22 puede transportar tropas o armamento a mayor distancia que un helicóptero.

El comandante de una fuerza anfibia puede así lanzar su ataque desde más allá del horizonte, desembarcando sus unidades en un tiempo inferior del que emplearían los helicópteros y los medios tradicionales.

La idea de un avión de rotores basculantes se remonta a los días del nacimiento de la aviación, cuando se obtuvieron numerosas patentes de autogiros, heliplanos y convertiplanos. Sin embargo, muy pocos de ellos consiguieron volar. En 1951, el Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos emitió un pliego de condiciones para un avión de apoyo armado veloz, de despegue vertical o corto.

Bell eligió el concepto de rotores basculantes para responder. Recuerda Pedro Luis Martín Olivares que a mediados de los años sesenta, el proyecto se refinó y comenzó el desarrollo del avanzadísimo XV-15. Se construyeron dos prototipos, el segundo de los cuales completó las pruebas en 1979: con toda la versatilidad de un helicóptero, viajaba a casi 550 km/h.